Error: ¿culpa o crecimiento?

Seguramente hemos oído en varias oportunidades que es normal equivocarnos, que todos somos humanos y que sin el error no aprenderíamos. Comparto completamente las anteriores afirmaciones, pero una cosa es decirlo y otra cosa es realmente sentirlo y vivirlo de esta manera, contigo mismo, pareja,  familia, amigos o en tu trabajo.

POR MI CULPA, POR TU CULPA…

Una equivocación puede volverse un evento imperdonable consigo mismo o los demás, un eterno «y que hubiera pasado si yo…», «yo hubiera podido…», «sino hubiera hecho…», «es que de no ser por ti…» … y ahí podemos quedarnos deambulando, mirando una y otra vez la situación, sintiéndonos malos, menos y no dignos  de salir del círculo en el que se repasa y repasa lo sucedido, recriminándonos a nosotros mismos o a los demás. Esto se transforma en una carga a la que o nos acostumbramos o se nos vuelve cada vez más y más pesada, hasta que nos congela, o nos hala para atrás impidiéndonos avanzar, deteniendo nuestro mundo, tocando y permeando todo lo presente con la muy conocida culpa. La culpa, que en algunos momentos llega a tal punto que sentimos que merecemos quedarnos en ese error cometido, en ese estado de agobio, rabia, reproche… y si la culpa perdura, el pasado se posa en nuestro presente.

culpa

SIENTO, ASUMO Y SIGO

¿Cuándo entonces la equivocación se vuelve crecimiento?

Hace poco tuve la fortuna de compartir en un conversatorio con La Abuela Margarita, descendiente Maya y Chichimeca que viaja por el mundo transmitiendo entre otras cosas un mensaje de hermandad, unión y paz, y que de una manera muy sencilla, sin tantas arandelas académicas pero con gran sabiduría, menciona que nos equivocamos por tres razones fundamentales:

Inocencia, Ignorancia y/o Amor

Si nos hemos equivocado es porque no sabíamos cómo hacerlo mejor, o porque pensábamos en ese momento que esa era la mejor forma, o desde el amor actuamos pensando que era lo correcto.

Liberarnos de la culpa nos permite asumir realmente los aprendizajes, y con esa fuerza despertar, avanzar y crecer.

¿A cuáles de nuestras culpas les ha llegado el momento de dejar atrás?

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑