Inevitablemente un proceso, ¿cómo lo llevas?

Personas que hemos pasado por distintos caminos que consideramos han aportado a nuestro crecimiento personal (desde una psicoterapia hasta una clase de yoga), que en algún momento de la vida nos han servido de apoyo frente a cierta situación, relación, sentimiento o pensamiento que queremos transformar, es posible que a pesar del recorrido, se nos atraviese un momento en el que sintamos que hemos hecho lo mejor que hemos podido y no ha sido suficiente, razón por la cual nos sentimos bloqueados o tal vez en el mismo punto de hace algún tiempo y que por esto nos preguntemos: ¿Otra vez este sentimiento, situación, relación, pensamiento conmigo? ¿Qué más tengo que hacer? ¿Hasta cuándo voy a seguir con esto?

Sí, para bien o para mal, lamento, o mejor me alegro al informarles que el camino ¡es un proceso!

He tenido la posibilidad de escuchar a muchas personas y de estar personalmente en este mismo punto, haciéndome las mismas preguntas, queriendo que nunca más vuelva a sentir, pensar o vivir eso que ha estado durante mucho tiempo, queriendo que se ¡termine ya!… y sin que esta reflexión pretenda sonar pesimista, más bien realista, inevitablemente ¡es un proceso!

En otras reflexiones he expresado sin duda alguna la posibilidad de cambio; lo he vivido y por supuesto he sido testigo del mismo en otras personas, si no, mi quehacer no tendría ningún sentido; sin embargo, si en este momento te encuentras en este punto, en el que tal vez sientes un “retroceso” en cualquiera que sea tu “volver a lo mismo de antes”, he encontrado las siguientes consideraciones que espero sean útiles para ampliar tu perspectiva:

1. NO ESTÁS EN EL MISMO PUNTO. Haz recorrido un camino y haz venido haciendo un proceso y aunque en este momento te cueste verlo, me atrevo a decir que lo más probable es que has perdido de vista lo ganado. A pesar de experimentar nuevamente eso que no nos gusta, sí has venido haciendo –o que esta sea la oportunidad– un esfuerzo por AUTOCONOCERTE y tal vez hoy, no años atrás, tienes una mayor consciencia de qué te pasa, qué te sucedió y con qué recursos cuentas.

¿Qué veo o tengo ahora que antes no veía o tenía para manejar diferente “esto” que no me gusta? ¿Cuál sería tu respuesta?

2. DEJA EL LÁTIGO A UN LADO. Cuando sentimos que volvimos a ese punto que no nos gusta, sale en algunos de nosotros el implacable verdugo para darnos unos cuantos azotes, entrando en un círculo vicioso entre víctima y victimario que alimenta nuestro estado: “soy un idiota”, “nunca voy a salir de esto”, “no puedo”, “soy inútil/incapaz/culpable…”

Si este es tu caso, haz un pare, y toma la decisión de ser más compasivo contigo mismoser compasivo implica parar de juzgarte, y sin caer en el auto compadecerse, de manera amorosa aceptar que tal vez puedes prestar atención a lo que pasa y darte un trato distinto. A veces pregunto a las personas: si esto te lo contara un amigo/familiar al que quieres mucho, ¿cómo lo tratarías? ¿Qué le dirías? Seguramente seríamos más comprensivos, pacientes, amorosos y amables.

3. PONLE HUMOR AL PROCESO. No tomarse la situación tan en serio y reírse de uno mismo, nos ayuda a descentrarnos de nuestra ya conocida forma de asumir nuestro “retroceso” y tal vez a través del humor, abrir otras ventanas para verte en la situación/emoción/pensamiento/relación.

AUTOCONOCIMIENTO, COMPASIÓN Y HUMOR, pueden ser tres aliados para continuar el inevitable proceso de crecimiento y transformación.

2 comentarios sobre “Inevitablemente un proceso, ¿cómo lo llevas?

Agrega el tuyo

  1. Mi esposa sufrió un aneurisma cerebral reventado hace 15años. Esto significaba deterioro permanente que aunque esperado no era menos doloroso. Su capacidad y valentía fueron ejemplares. Esto nos dio fuerza y resignación en esta prueba.

    Me gusta

    1. Gracias Francisco por compartir tan difícil experiencia. La fortaleza para afrontar este proceso debió se admirable. Espero que hoy te acompañe la tranquilidad de saber que se hizo lo mejor en la situación.

      Le gusta a 1 persona

Replica a Francisco Ramírez Bateman Cancelar la respuesta

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑