Un NO puede presentarse en nuestra vida de muchas maneras; a veces viene directo y con las palabras claras: «NO quiero seguir contigo», «NO tienes el ascenso», «NO me gustas», «NO cumples con el perfil», «NO hay más», «NO pasaste»… Otras veces llega implícitamente a través de sucesos en la vida que sentimos como un estancamiento o un bloqueo, ya sea porque no nos salen las cosas como queremos, o porque aquella meta que, aunque hemos dado lo mejor de nosotros para alcanzarla, no se da…
Saber aceptar un NO es tan importante como aprender a decirlo. Frustración, rabia, tristeza, desespero o dolor acompañan esta respuesta; a nadie, o al menos a la mayoría, nos gusta oírla pues, en últimas, suele estar asociada al temido fracaso.
Levantarse y sobreponerse de un NO ―que a veces significa persistir en lo que queremos y otras veces significa renunciar― puede tomar tiempo y requerir de un gran esfuerzo; ¿Qué podría ayudarnos a volver a nuestro nivel acostumbrado de optimismo y esperanza?
- Rodearnos de las personas que consideramos nuestras buenas compañías, aquellas con las que solemos decir «están en las buenas y en las malas».
- Percatarnos de lo que sentimos, pues a veces en esos estados de tristeza, dolor o frustración encontramos respuestas profundas que pueden cambiarnos la vida.
- Recordar que este NO hace parte de un momento, una circunstancia, una situación, pero que no es tu vida y definitivamente no es lo que ERES.
- Si emocionalmente estás muy afectado, tal vez puedes darte un tiempo para asimilar y decantar lo que está sucediendo, sin tomar decisiones apresuradas, para evitar, que una vez vuelva la calma tengas que decir: «yo por qué dije, hice o actué así».
Usualmente ―y así para algunos pueda sonar como un «cliché»― luego de la tormenta que puede traer un NO, si estamos abiertos de mente y corazón, encontramos un sentido al que le podemos ir dando forma, y que puede acompañar nuestras decisiones, cambios y nuevos caminos, que nos llevan a otro momento que ni siquiera imaginábamos, que nos fortalece y nos conecta con más amor, admiración y valor hacia nosotros mismos, hacia la vida y hacia los demás.
¡Estar atentos es la clave!

Siempre gracias.
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A ti por leer!!!
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