LA CARA DEL ESFUERZO

graffiti-1874488_1280Desde hace unos meses estoy practicando yoga con mayor disciplina y frecuencia que en el pasado; pudo haber sido cualquier otra actividad, pesas, baile, pintura, cocina, canto, estudiar una maestría, etc., pero fue esa la que escogí, y esta práctica me ha llevado a ser más consciente de la importancia y necesidad de sonreír.

Al iniciar los ejercicios, el agotador y a veces doloroso esfuerzo, combinado con —aunque cueste admitirlo— un «pequeño» sentimiento de frustración por no poder tocar la punta de los pies, o no llegar a hacer la postura en nivel avanzado y verse escultural, fluida y casi levitando como la profesora o el de al lado, me llevó a darme cuenta de mi cara y la tensión en ella: ceño fruncido, ojos achicados, mandíbula tiesa, nariz arrugada y labios apretados, como si el estar ahí fuera una tortura y no algo que hiciera por gusto y por mi propio bienestar. En ese momento, en medio de la hazaña para poder hacer la postura lo más parecida a lo que estaba mostrando la profesora, la escuché decir «no tensionen la cara y sonrían»; inmediatamente seguí la instrucción y a pesar de estar haciendo el mismo esfuerzo, el proceso cambió. Con este pequeño gesto, me di cuenta que, esforzarse no significa sufrir, que es posible ser compasivos con nosotros mismos en el proceso de aprendizaje, el cual es único e inherente al ritmo de cada uno de nosotros y que puede ser llevado de una manera más amable y por qué no, ¡disfrutar!

¿Cuántas actividades, trabajos, quehaceres, oficios, hacemos en nuestra vida sin sonreír? ¿Con qué cara vivimos? ¿Cuál es la que predomina? No todos los momentos son fáciles, pero ¡hay formas de llevarlos! ¿Cuántas veces tomamos decisiones y nos victimizamos, nos quejamos y reprochamos sin hacernos cargo de la forma en que las podemos afrontar?

Este pequeño instante, me llevó a estar atenta a la forma en que asumo los momentos de mi vida y a cuestionar el cómo quiero asumirlos. Ahora, cada vez que me doy cuenta de que estoy frunciendo el ceño, busco cambiarlo por una sonrisa, y, así no salga tan natural, hay un cambio que me permite continuar de manera diferente, más agradable, lo que estoy haciendo.

Te propongo, si sientes que puede ser útil para ti, que escojas una actividad, cualquiera que sea que haga parte de tu rutina y observes tu cara al realizarla; ¿qué sentimiento acompaña esta expresión? si la respuesta te hace caer en cuenta de que quisieras que fuera distinto, intencionalmente, ¡sonríe! Si decides hacerlo, te invito a escribirme en este blog tus comentarios con tu experiencia; ¿te animas?

¡LLEVA MÁS SONRISAS

A LOS ESFUERZOS DE TU VIDA!

6 comentarios sobre “LA CARA DEL ESFUERZO

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  1. por esto me la paso sonriendole a la vida!!! Felicitaciones por tu escrito, siempre he tratado de hacerlo y creo que ya casi lo logo!! jjejejejeje un abrazo

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  2. Es muy cierto! De hecho estoy practicando Yoga junto con mi esposo y cuando el me mira de reojo, me dice que me veo tiesa, tensa y con cara de brava. Tiene razón, parezco un leño viejo, inflexible, tosco. Mañana en clase tomaré tu consejo y sonreiré, fluiré y disfrutaré de esta nueva actividad que me tiene muy feliz. Un abrazo y gracias por tus palabras. 👏🏻👏🏻👏🏻

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    1. Caro! Gracias por tu comentario!!! cuando hagas la práctica y hagas más consciente la sonrisa, por más pequeña que sea me cuentas qué tal! un abrazo!

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  3. Definitivamente sonreír es una práctica super importante que nos da otra forma diferente de percibir las situaciones y a las personas. Seguiré haciéndolo más conciente y más frecuente. Saludos y gracias por éste aporte a mi día a día.

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