Dando continuación a esta serie, hoy nos acompaña la palabra LIBERTAD. Antes de leer las preguntas, te invito a que cierres los ojos y repitas en tu mente o en voz alta esta palabra… ¿Qué sentimientos o ideas te despierta?
Ahora, lee las preguntas que nos trae cada una de sus letras y observa lo que contestas:
¿Lo haces desde la necesidad, «porque me toca», desde tu bienestar, desde las expectativas de los otros…?
¿Invertirías tiempo sin que te pagaran, en qué?
¿Bienvenida la incertidumbre, el cambio y el dejar ir (con lo que me identifico, personas, cosas…) cuando se nos presenta?
¿Expresas lo que sientes de manera espontánea y auténtica?
¿Reconoces tu responsabilidad en cada decisión tomada?
¿Tomas consciencia de tus estados de ánimo sin culpar a otros?
¿Atento estás a cómo vives lo que te sucede?
¿Das a otros con la espera «del vuelto»?
«Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder de elegir nuestra respuesta. En la respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad» – Viktor E. Frankl


Genial !!!! A ratos difícil de aplicar!!! Pero se logra cuando uno lo desea !! Chevere
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