Creo que creo en lo que creo

Una creencia es una afirmación que consideramos es verdadera, una certeza que tenemos sobre algo, a partir de la cual actuamos y nos movemos en el mundo. Algunas de estas creencias son conscientes, sabemos que las tenemos, que nos orientan y hablamos de ellas convencidos y hasta orgullosos, pues afianzan ¡lo que creemos que somos!

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Otras creencias son más sutiles, no las percibimos tan fácilmente pero están allí, sustentando nuestras acciones, pensamientos y emociones. Éstas son muy importantes, y en la medida que las vamos trayendo a la consciencia podemos, en el proceso de la vida, decidir si seguimos o no apoyándonos en éstas. Una forma de percibirlas es observando o escuchando lo que nos decimos a nosotros mismos con mayor frecuencia; este es nuestro «diálogo interno», que todos establecemos y que si le prestamos atención, podemos darnos cuenta qué nos repetimos sobre nosotros, la vida, los demás, el mundo, el trabajo, mi pareja, mis hijos/as etc.

Otra forma de percibirlas, es a través de lo que sentimos una vez las hemos identificado. Como una forma de acercarnos a nuestras creencias, a continuación te propongo realizar el siguiente ejercicio: voy a escribir algunas creencias que podemos considerar nos impulsan, y les voy a pedir que cada uno, en su casa, en un espacio tranquilo, las repitan en voz alta, cada una 3 veces y observen qué sentimiento aflora frente a las mismas, preguntándose qué tanto las creen:

  • Soy valioso(a) tal y como soy.
  • Yo soy capaz de (completa la frase)…
  • Merezco tener éxito.
  • Yo puedo realizar lo que me proponga.
  •  Me siento seguro en todas mis relaciones.

Escriban al frente de cada una el sentimiento que surja, y valoren de 1 a 10 qué tanto las creen. Podrían determinar a partir de este puntaje, ¿qué tan presentes están estas creencias en sus vidas?, ¿Qué me permiten o me impiden hacer? y si quisiera creer más en alguna de ellas, ¿cuáles son entonces las creencias que tengo, que pueden ser más fuertes y «se interponen» para lograrlo? Escríbanlas; este puede ser un inicio para cuestionar «verdades» que nos han acompañado, y que tal vez ya no las necesitamos,  ¿por qué no?

Quiero dejarlos con el siguiente cuento que «coincidencialmente» volví a leer hace un par de días y que espero puntualice lo que he expresado en ésta reflexión:

Un hombre encontró un huevo de águila y lo puso en el nido de una gallina de corral. El águila fue empollada con la camada de polluelos y creció entre ellos.

Toda su vida, el águila hizo lo que hacían los polluelos de gallina, pensando que era uno de ellos. Arañaba la tierra en busca de gusanos e insectos. Picoteaba y cacareaba. Y se desgastaba las alas volando a pocos centímetros del suelo.

Pasaron los años y el águila llegó a ser muy mayor. Un día vio a un pájaro magnífico volando sobre ella en el cielo sin nubes. Se deslizaba con grácil majestad entre las poderosas corrientes de viento, sin apenas batir sus fuertes alas doradas.

La vieja águila lo contemplaba asombrada.

-¿Quién es ese? – preguntó

-Es un águila, el rey de los pájaros – dijo su vecina-. Su lugar está en el cielo y el nuestro en la tierra: somos gallinas.

De modo que el águila vivió y murió como una gallina, porque eso es lo que pensaba que era.

                          De Mello, A. (1990) Despierta. Madrid, España: Gaia Ediciones.

6 comentarios sobre “Creo que creo en lo que creo

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  1. Hola Marce: Está complejo el título. Sigo pensando creo que creo en lo que creo. De todos modos me gustó el ejercicio práctico que colocaste y la historia del águila, dramática, pero nos pasa.

    Ayer ví un pensamiento de Galeano que me está torturando. Te lo envío. Dice así: Al fin y al cabo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.

    Abrazote y mil gracias,

    Duys

    ________________________________

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    1. Hola Doris! como siempre muchas gracias por leerme y por tus comentarios!! gracias por compartir esa frase!! si señora de pensarla… pero entiendo que la acción es un camino a la transformación! y qué chévere que eso te generó el título del artículo pues esa era la idea!! un abrazo

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